jueves, 23 de noviembre de 2017

Despedidas

Él la conoció en un hospital. Ella venía de España a México porque algo ha de tener roto por dentro. ¿Por qué otro motivo alguien vendría a México voluntariamente?

La tercera noche aquí salí a fumar un cigarrillo y lo escuché hablando por teléfono con ella. "Te quiero", le dijo antes de desearle buenas noches y despedirse. Luego colgó y me dijo que estaba loca, que ella dudaba de él y que tenía que decírselo. Lo dijo de esa manera que tenemos los hombres para evitar que se note que sentimos y que nos enamoramos y que nos quebramos. Supongo.

Ella estaba de vacaciones y vino a visitarlo. Se estuvo quedando en un hotel en la plaza central del pueblo y las mañanas, tardes y noches las pasaba aquí con él. Definitivamente estaba loca.

Se besaban a escondidas. Ella acariciaba su espalda con ternura. Él recostaba su cabeza en su regazo. Me resulta lindo ver a dos personas que se quieren. Me provoca envidia también pero generalmente me da más alegría que otra cosa.

Hoy se fue ella. Se despidieron anoche y hoy nuevamente lo hicieron. Ella regresó a Monterrey para posteriormente viajar por el país y después regresar a su hogar. Me lo contó él de esa manera desapegada que tenemos los hombres para minimizar las cosas que nos duelen y nos rompen. "¿Volverás a verla?" "Nah". Encendimos un cigarrillo y caminamos rumbo al hospital sin decir otra cosa en el trayecto.

Así se acaban las cosas. No es metáfora, es vida.

lunes, 23 de octubre de 2017

Médicos

Alguna vez dije que en mi opinión hay dos tipos de personalidades que se inclinan por la vocación de médico: los narcisistas que creen que pueden controlar y enfrentarse a la enfermedad y tal vez hasta retrasar a la muerte; y, además, los masoquistas que se dedican a este camino lleno de sacrificios, obstáculos y dificultades para sublimar algún complejo o culpa en aras del beneficio a los demás... pero primero véanme cómo sufro y cómo me sacrifico.

Son generalizaciones muy burdas pero que creo engloban -conscientemente o no- a la mayoría de mis colegas -me enerva esa palabra pero bueno- y a mí. 

Creo que es irrelevante la motivación que nos orilla a seguir este camino. Lo importante es que estamos ya en este camino. No queda otra mas que transitarlo y hacer camino al andar. Golpe a golpe y verso a verso.

Hace algunos años -no tantos- escribí un pequeño texto muy cargado de sentimentalismos y de religiosidades referente a la bendición que es ser médico. En mayor o menor medida sigo pensando lo mismo pero quiero hacer una actualización un poco más laica:

Creo que, principalmente, ser médico es una labor desinteresada de amor. Entregarse de lleno al trabajo de ayudar al prójimo y de acompañarlo en su dolor y aliviar su sufrimiento. Es reír y hacer reír. Es escuchar, empatizar y entender a nuestros pacientes para lograr que te escuchen, que empaticen contigo y que te entiendan.

Es una responsabilidad enorme que implica estudiar, mantenerse actualizado, preocuparse a todas horas y en todo momento aún cuando ésto implique sacrificar nuestra vida social y familiar. Es una responsabilidad severa y bastante seria que amerita brindarle la importancia adecuada porque nuestras decisiones y/o la ausencia de ellas tendrán consecuencias directas sobre el estado de salud de una persona. Toda vida es valiosa y todas necesitan ser tratadas de la misma manera.

Enhorabuena y a seguir preparándonos y responsabilizándonos. Ser médico es una labor de amor. Amen, pues. Así, sin acento.



martes, 17 de octubre de 2017

¿Te parece?

Hola. Quería decirte que te quiero decir lo que muchos han pensado en decirte y lo que incontables hombres te han dicho de interminables maneras: me pareciste bonita y quisiera conocerte mejor. Pudiera decírtelo de una manera más poética pero con el tiempo he aprendido que en estas cuestiones -y en muchas otras- menos es más. ¿Para qué ahogarte en palabras y versos siendo tan simple la cuestión?

Yo sé que no soy el primero que te lo dice. Sé que es altamente factible que me ignores. ¿Te parece si no lo haces tan de pronto y me das una pequeña oportunidad para demostrarte que tal vez valga la pena conocernos más? ¿Te parece si me dejas escucharte?

¿Te lo han dicho antes? ¿Te parece si me permites intentar hacerte sonreír? Tengo tanto que dar y tanto que quitarte. ¿Te parece si soy sincero? Me atraes físicamente y me interesas como idea pero éso no garantiza absolutamente nada. Puede que te aburra. Puedo que me aburras. Puede que nos aburramos juntos y que éso sea algo bueno y no malo. ¿Te parece si lo averiguamos?

Tengo tanto que contarte y tengo tanto que aprender de ti. Probablemente. No lo sé ni lo sabes tú si no me das y te das esa oportunidad, ese riesgo, esa chance. ¿Te parece si te soy sincero otra vez? Puede que al principio te parezca adorable y encantador y puede que después ya no tanto. Puede que mis errores y mis defectos no sean abrumadores al principio pero invariablemente terminarán por serlo. Y viceversa, eh. Pero lo bueno siempre viene con lo malo y si son más cosas buenas, ¿te parece si quién sabe?

¿Te parece si te digo que no me he cansado de buscarte? ¿Te parece si te digo que me gustaría tomar tu mano y caminar contigo? ¿Te parece si te miro a los ojos mientras hablas? ¿Te parece si te canto algo cuando sé que no me puedes oír? ¿Te parece si te digo que me das miedo pero que ese miedo me hace sentir vivo? ¿Te parece si vemos películas juntos, escuchamos nuestra música y bailamos por las noches sin que nos importe otra cosa mas que estar vivos en este momento? ¿Te parece si salimos y nos enamoramos y vivimos juntos y vemos qué nos depara la vida?

¿Te parece si probamos a ver si te parezco?

¿No?

Bueno.

martes, 1 de agosto de 2017

Undelivered mail

Hola.

Sé que no te he hablado. Sé que tú tampoco me has hablado. Quería y quiero decirte que se me dificulta muchísimo no hacerlo porque te veo y me tiemblan las patitas. Se me suben los testículos al cuello. Porque probablemente algo que para ti no tuvo ni tiene gran importancia para mí sí la tuvo y la tiene. Porque me arrepiento de no haberte besado. Porque extraño tu risa. Porque quisiera volver a abrazarte y no soltarte más. Pero me han dicho y sé (creo) que no debo hacerlo. Que tú deberías ser quien me buscara. Que tú deberías ser quien me dijera estas cosas. Así pasaría en una película cursi romántica de esas que abundan y que creo no tengo que enlistar. Pero no ha pasado y pienso que no va a pasar.

El problema de ésto es que yo soy yo con todas mis virtudes y defectos. Que pienso que la línea entre la terquedad y la perseverancia es tenue. Que pienso que si uno tiene el impulso y la necesidad de hacer un gesto "grandioso" (whatever that means) de amor, debe hacerlo porque es preferible intentar que no hacerlo. Aún a pesar de no obtener la respuesta anhelada. El problema también es que no se me ocurre un gesto "grandioso" de amor mas que decirte que te extraño y que quisiera que tú también lo hicieras. Que los sentimientos que tengo fueran correspondidos. Éso quisiera. But you can't always get what you want.

Así que éste soy yo escribiéndote lo que no me he atrevido a decirte. Que no es mi primera vez en estas lides y probablemente no sea la última. Que en situaciones previas me ha ocurrido que algo que aparentaba arder con la furia de mil infiernos se apaga. Que he visto que uno puede morirse de nada y seguir viviendo. Que sé que si permito que el tiempo y la distancia pasen, todo pasará como suele pasar. Que dejaremos de vernos. Que tú seguirás tu camino y yo el mío. Que la añoranza se convertirá en melancolía y posteriormente en olvido. Que de pensarte diario pasaré a pensarte esporádicamente y posteriormente nunca. Que tú encontrarás a alguien más y que yo encontraré en qué ocuparme. Que dos caminos que parecían ser paralelos -jamás unidos- se convertirán en divergencias. Y no quiero que pase éso. Por éso me decido a escribirte ésto que no sé si te entregaré o te diré.

No tengo ningún rencor ni odio. No tengo ningún sentimiento de arrepentimiento mas que no haberte besado más. Sigo pensando en ti diario. Sigo pensando que eres la persona con la que quiero compartir memes y chistes y ocurrencias y acontecimientos. Que no quiero pagarle a nadie más las cheves. Que quiero ir al cine contigo. Que quiero conocer restaurantes diferentes contigo. Que quiero estar a tu disposición para facilitarte la vida y el camino. Que muero por besarte y por cogerte (pero bonito, if you know what I mean).

No se me ocurre otro detalle ahorita. Si se me ocurre, lo haré. Por un tiempo, supongo. Espero que el tiempo y la voluntad se conjuguen para coincidir. Espero que así sea.

Siempre tuyo (whatever that means).